miércoles, 9 de septiembre de 2009

Desde las noches sin estrellas

Todo se ha ido.
Sin pedir permiso, sin avisar siquiera...
No oí ni el ruido de la puerta.
Una mañana, me desperté y ya lo supe.
Realmente me había estado preparando para este momento.
De manera inconsciente sabía que llegaría.
Y aquí está.
Volvemos a iniciar un camino.
Mi sombra y yo.
Desandaremos lo andado.
Y sin salir de estas cuatro paredes que limitan mi habitación...

Ces't la vie